Con graves incidentes terminó el partido entre Temuco y La Pintana. Luego del empate a cero que dejó a los albiverdes fuera de la liguilla, el plantel fue duramente increpado por el público. Decenas de proyectiles fueron lanzados a la cancha mientras el equipo se retiraba.No hubo tapadones de boca, ni clasificación asegurada, ni menos celebración en las graderías del Estadio de Pueblo Nuevo. Por el contrario, todo terminó con graves incidentes por parte de unos pocos desalmados que agredieron con piedras a parte del plantel que aún permanecía en la cancha sintética de Pueblo Nuevo.
El plantel, fuertemente increpado por la fanaticada, quedó inmovil al interior del campo de juego tras el pitazo final del arbitro del partido. Mientras los dirigidos por Milton Flores rebosaban en júbilo, los jugadores vestidos de albiverdes se paseaban por el césped artificial del estadio sin saber qué hacer.
A nuestro juicio, pésima la elección de la localía para los albiverdes, no dio resultado dentro de la cancha, ni tampoco afuera. Por más de 1 hora el público tuvo que esperar afuera del recinto antes de poder ingresar. Las poquísimas graderías del Estadio no fueron capaces de acojer dignamente a las más de mil personas que acudieron a Pueblo Nuevo, y más de las mitad de ellas quedó de pie por el borde de la cancha.
Mientras tanto en el sector detras del arco sur, y sobre un piso de piedras sueltas, la barra albiverde se instalaba en una diminutas graderías portatiles de madera. El resultado: ambos camarines rodeados de público, una mala señal sobretodo si el resultado no favorecía a lo locales, tal cual como sucedió.
¿Y LA PELOTITA?
Dentro de la cancha Temuco mostró su habitual letargo en materías ofensivas y sólo inquietó al meta Muñoz durante los primeros minutos del primer y segundo tiempo. Un mano a mano de Gabriel Pardo fue la opción más clara de los albiverdes y eso sería todo. La falta de buen ritmo, poca claridad en los pases y las constantes impresiciones en medioterreno fueron la tónica en el equipo dirigido por Sergio Vargas.
El plantel, fuertemente increpado por la fanaticada, quedó inmovil al interior del campo de juego tras el pitazo final del arbitro del partido. Mientras los dirigidos por Milton Flores rebosaban en júbilo, los jugadores vestidos de albiverdes se paseaban por el césped artificial del estadio sin saber qué hacer.
A nuestro juicio, pésima la elección de la localía para los albiverdes, no dio resultado dentro de la cancha, ni tampoco afuera. Por más de 1 hora el público tuvo que esperar afuera del recinto antes de poder ingresar. Las poquísimas graderías del Estadio no fueron capaces de acojer dignamente a las más de mil personas que acudieron a Pueblo Nuevo, y más de las mitad de ellas quedó de pie por el borde de la cancha.
Mientras tanto en el sector detras del arco sur, y sobre un piso de piedras sueltas, la barra albiverde se instalaba en una diminutas graderías portatiles de madera. El resultado: ambos camarines rodeados de público, una mala señal sobretodo si el resultado no favorecía a lo locales, tal cual como sucedió.
¿Y LA PELOTITA?
Dentro de la cancha Temuco mostró su habitual letargo en materías ofensivas y sólo inquietó al meta Muñoz durante los primeros minutos del primer y segundo tiempo. Un mano a mano de Gabriel Pardo fue la opción más clara de los albiverdes y eso sería todo. La falta de buen ritmo, poca claridad en los pases y las constantes impresiciones en medioterreno fueron la tónica en el equipo dirigido por Sergio Vargas.

En el segundo tiempo, Temuco salió con todo con la intención de marcar el primer gol, sin embargo tras sólo un par de ocasiones de peligro, el equipo nuevamente sufrió esa detestable lentitud en mitad de cancha que desesperó hasta el más apacible hincha en la tarde de Pueblo Nuevo.
Finalmente el arbitro del partido señaló al cielo el término del encuentro y con ello las fuertes reprimendas de los asistentes el partido. Ahora, el equipo albiverde deberá enfrentar por segundo año consecutivo la denominada "liguilla de los pobres". Un minitorneo de 6 fechas que dejará en Tercera B al último lugar de los cuatro equipos en competencia.
LO QUE VIENE
Reducción de sueldos, poda de jugadores, cambio de director técnico... una serie de novedades que pronto verán la luz. Ahora, al hincha albiverde sólo le queda el vano consuelo de ver nuevamente a su club en una cancha de fútbol, esta vez en la penosa e ingrata liguilla del descenso.
Finalmente el arbitro del partido señaló al cielo el término del encuentro y con ello las fuertes reprimendas de los asistentes el partido. Ahora, el equipo albiverde deberá enfrentar por segundo año consecutivo la denominada "liguilla de los pobres". Un minitorneo de 6 fechas que dejará en Tercera B al último lugar de los cuatro equipos en competencia.
LO QUE VIENE
Reducción de sueldos, poda de jugadores, cambio de director técnico... una serie de novedades que pronto verán la luz. Ahora, al hincha albiverde sólo le queda el vano consuelo de ver nuevamente a su club en una cancha de fútbol, esta vez en la penosa e ingrata liguilla del descenso.
























